jueves, marzo 17, 2005

FUGAS EN CENTRAL NUCLEAR!!

Nuevas fugas en el sistema de refrigeración de Vandellós-2
Greenpeace exige responsabilidades ante la nefasta gestión del problema por parte del Consejo de Seguridad Nuclear y de los propietarios de Vandellós-2

mié 16 marzo 2005
ESPAÑA/Madrid


El descubrimiento de nuevas fugas en diversos tramos de tubería, distintos a los detectados en agosto pasado, del sistema de agua de servicios esenciales de la central nuclear Vandellós-2 demuestra la gravísima degradación que sufre este sistema así como la inutilidad de las medidas adoptadas hasta ahora por parte del titular de la instalación y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).


Greenpeace exige responsabilidades ante la nefasta gestión de este problema por parte del CSN y de los propietarios de esta central nuclear, quienes han demostrado su incapacidad para gestionar esta instalación atómica y su lamentable nivel de cultura de seguridad.

El sistema de agua de servicios esenciales resulta fundamental para paliar las consecuencias de un accidente grave en la central. A pesar de la evidencia de la inoperabilidad del sistema, ya en el mes de agosto pasado, el CSN permitió irresponsablemente que Vandellós-II siguiera operando varios meses desde el descubrimiento del problema en una situación de evidente riesgo para la ciudadanía.

Para Greenpeace, el CSN prefirió minimizar la gravedad del suceso ante la opinión pública y permitir que la central siguiera operando en una situación inaceptable desde el punto de vista de seguridad para beneficiar los intereses económicos de los propietarios de Vandellós-2.

"El CSN actuó irresponsablemente al permitir que la central Vandellós-II siguiera operando varios meses, desde agosto del 2004, sin tomar las medidas pertinentes en una situación de evidente riesgo para la ciudadanía y el medio ambiente" -ha declarado Carlos Bravo, portavoz de Greenpeace en temas nucleares.

Greenpeace ha pedido recientemente al CSN que recalifique de Nivel 1 a Nivel 2 dentro de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES) este grave suceso de corrosión del sistema de aguas esenciales de la central nuclear Vandellós-II, un problema que no fue detectado hasta que el pasado 25 de agosto se produjo la rotura de una de sus tuberías, inutilizando el funcionamiento del mismo y produciéndose una fuga de agua.

Tras el suceso de ayer, Greenpeace considera más que demostrado que la gravedad de este suceso no puede calificarse como de una simple "desviación de la situación operativa autorizada" (definición de suceso de Nivel 1 dentro de la escala INES) sino de un "incidente con potenciales consecuencias para la seguridad" (definición de suceso de Nivel 2 dentro de la escala INES). En consecuencia Greenpeace exige al CSN que reclasifique el suceso como de Nivel 2 en la INES.

Greenpeace lleva semanas denunciando las lamentables condiciones en que se encontraban diversos componentes del sistema de aguas esenciales de Vandellós-II en el momento en el que se produjo la fuga de agua de agosto de 2004, situación que había pasado desapercibida tanto al titular de la central nuclear como al propio CSN.

La degradación del sistema en su conjunto es tan elevada que de haberse requerido su actuación en el curso de un accidente se podrían haber producido roturas de un alcance similar al ocurrido en agosto, lo que conduciría a una completa perdida de refrigeración del sistema de refrigeración de servicios esenciales.

Es evidente que esta situación es gravísima, ya que se perdería la refrigeración a un sistema que es fundamental para paliar las consecuencias de un accidente grave de la central. El nivel de degradación del sistema de aguas esenciales habría hecho, sin lugar a dudas, que el sistema fallase ante el menor movimiento de tierras o incluso con la simple demanda de su actuación

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